¿Sabías que en temporada de vacaciones suceden con mayor frecuencia accidentes en niños y adolescentes?, pues si, de acuerdo a la Secretaría de Salud hay un incremento entre un 20% a 30%, donde las áreas de emergencia de los hospitales reciben a infantes por fracturas, quemaduras, ahogamientos o envenenamientos por ingesta de líquidos de limpieza.
Así que no dejes de tomar medidas de prevención para evitar un incidente que ponga en riesgo la vida de tu hijo. Y es que no estamos acostumbrados a tener niños chiquitos que se aburren en la casa, entonces es cuando encuentran las esquinas, las pastillas, los juguetes pequeños, cuando se trepan a los muebles, cuando el tedio hace que los niños quieran explorar la casa y los padres no están preparados.
¿Qué tenemos que hacer?, pues prepararnos. ¿Cómo?, lo primero es saber cuánto tiempo vamos a dedicarles a nuestros hijos, pues ya no tienen el horario escolar, así podemos aprovechar esta oportunidad para planear nuestros tiempos con ellos.
Como padres de familia, tenemos que identificar cuánto tiempo libre tenemos para nuestros hijos, si sólo los fines de semana, si vamos a contar con un día libre, si vamos a tener vacaciones para cuidarlos, si los vamos a encargar con algún familiar o si los vamos a mandar a un curso de verano.
Si decidimos por un curso de verano, la mejor opción es elegir un lugar que esté cerca de tú trabajo o de la persona que los cuidará, por si hay una emergencia y no se pierda tiempo en el traslado.
Así también busca un curso de verano que sea ideal a los intereses de tus hijos, si le gusta la música, alguna actividad o el deporte inscríbelo. Que sea algo que les llame mucho la atención y quieran aprender nuevos conocimientos.
Busca alguien que te ayude a cuidar a tus hijos, procura compartir tus reglas, lo que sí se puede y lo que no se puede, porque si no comparten las mismas reglas, los niños van a aprender a hacer otras cosas en lo que tú no estás de acuerdo, y eso te va a dar dolor de cabeza porque vas a pelear la autoridad y te va a meter en problemas.
Procura seguir teniendo los mismos hábitos. Si todos los días te levantas a las cinco de la mañana, levántalos a las cinco y media. Y si los vas a dormir, no los duermas media hora después de la hora que se duermen habitualmente.
Las vacaciones son de la escuela. No quites tus rutinas porque cuando tus hijos regresen a su escuela, los niños sufrirán porque será complicado habituarse a sus horarios. No dejes de alimentarlos sanamente, de lo contrario las defensas bajan y enfermarán.
Destina un tiempo para tus vacaciones. Establece a dónde vas a salir, ya sea para ver a un familiar o para conocer un nuevo lugar. Puedes destinar quizás, un fin de semana largo o una semana, si tu trabajo te lo permite. Y ahí si hay que romper todas las rutinas para poder explorar algo nuevo y aprovechar al máximo esos momentos.
También hay que quitar todo aquello que represente un riesgo en casa. Por ejemplo, hay niños que descubren que hay enchufes que regularmente nunca los ven, pero ahora como están tan aburridos descubren que hay contactos de luz. Ellos no saben que es un ducto de electricidad, ellos creen que pueden meter objetos. Lo recomendable es taparlos con aditamentos o explicarles que no es un espacio de juego.
Hay niños que les da por trepar, se suben a la repisa y a los muebles, quieren alcanzar los ventiladores para ver que hay, quieren subirse a las mesas, a las sillas a donde sea. Hay que explicarles que los closets no son lugares de recreación, sino espacios para guardar ropa.
Las mayores fracturas son porque los chicos escalan, se suben a los muebles y al momento de caer, se lastiman. O quieren abrir el cajón de los cubiertos de la cocina para usar los cuchillos porque quieren hacer cosas, y entonces se cortan, se machucan, tampoco son espacios de juegos, pero ellos quieren descubrir y no miden el peligro.
Pero estas vacaciones hay que disfrutarlas con los niños en casa. La propuesta es planear el tiempo para aprovechar y disfrutar esos momentos con los niños.
¡Felices vacaciones!
Principales riesgos en vacaciones:
Caídas: Es el incidente número uno, ya sea desde muebles altos, escaleras o ventanas sin protección en casas.
Ahogamiento y asfixia: Los niños pequeños corren grave peligro de ahogamiento en albercas, playas o incluso cubetas, y de atragantamiento con objetos pequeños.
Intoxicaciones: La ingesta accidental de productos de limpieza, químicos o medicamentos aumenta al estar en lugares desconocidos o al descuidar el entorno.
Quemaduras y Golpes de Calor: Frecuentes por exposición solar extrema (insolación), contacto con fogatas, líquidos calientes o aparatos eléctricos en alojamientos temporales.
Accidentes viales: El uso de bicicletas sin casco, la falta de sillas de retención infantil en vehículos o los atropellamientos en zonas recreativas.
Algunos tips:
-Los accidentes en casa son los más comunes, se debe tener la precaución con los limpiadores del hogar para evitar el envenenamiento, no colocar muebles cerca de las ventanas y estar pendientes de que no corran por las escaleras.
-Se debe evitar que los niños se acerquen a la cocina, debido a que pueden sufrir quemaduras por líquidos calientes o por fuego de los quemadores de la estufa.
-Los ahogamientos no sólo suceden en albercas, ríos, playas o lagunas, también en las bañeras en incluso en una cubeta, es necesario estar al pendiente de los niños para que no sufran este tipo de accidentes, y de ser posible, llevarlos a que aprendan a nadar.
-También es importante que los niños no salten en las camas, mesas, sillas y escaleras.
Fuente: Secretaría de Salud








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