¿Alguna vez le hemos preguntado a una niña si quiere competir en un campeonato mundial?
¿Te has planteado que uno de los primeros pasos para que las niñas y adolescentes puedan romper los techos de cristal es sembrar nuevos intereses?
Históricamente, las expectativas que más se repiten han estado relacionadas con su apariencia o los roles familiares. Aunque estas aspiraciones son válidas, pueden limitar a las chicas en sus aspiraciones a futuro.
Hoy necesitamos hacer que los sueños de participar. Las niñas y adolescentes también deben aspiren a diseñar, innovar, competir y, sobre todo, liderar en escenarios internacionales.
Hace unos días conversé con el equipo femenil de VEX Robotics del Tecnológico de Monterrey Campus Saltillo, que obtuvo su pase al VEX Robotics World Championship 2026, uno de los torneos de robótica educativa más importantes del mundo, que reúne a equipos de distintos países que compiten en diseño, programación, estrategia y desempeño en cancha.
No basta con construir un robot: hay que programarlo para ejecutar tareas autónomas, reaccionar bajo presión y demostrar dominio técnico.
María José González, Ana Elisa Reyes, Eimy Cristina Sánchez, Luisa Fernanda Sosa, Daniela Montserrat Zarazúa y Rebeca Ortiz, acompañadas por la coach Ivonne Yznaga, compitieron contra 22 equipos nacionales en rondas de alta presión donde debían resolver fallas en tiempo real, programar su robot y defender su diseño ante jueces especializados.
Trabajaron en tiempo récord y lograron poner a punto su participación.
Estaban ahí para ganar.
Y eso cambia la narrativa.
En México, según el Informe PISA 2022, solo 9% de las chicas de 15 años manifiestan interés en estudiar ciencias o ingenierías, frente a 28% de los varones.
Además, las mujeres representan menos del 30% de la matrícula en ingenierías, matemáticas y Tecnologías de la Información.
No es únicamente un problema de más espacios. Es un problema de expectativas.
Impulsar habilidades STEM no significa que todas serán ingenieras. Significa que desarrollen pensamiento lógico, liderazgo, resiliencia y capacidad de argumentación. Significa que amplíen su imaginario.
Que cuando piensen en su futuro no solo visualicen estándares de belleza o roles tradicionales, sino también un laboratorio, una competencia global o una sala de jueces evaluando su proyecto.
Limitar la aspiración femenina tiene un costo: la sociedad pierde talento y diversidad en la forma de resolver problemas complejos.
Te invito a ver y compartir la la entrevista completa en https://youtu.be/N_CZ5tU95TQ?si=4fiox0tp3QYAgobG






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